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III Congreso Nacional de Psicología - Oviedo 2017
Universidad de Oviedo

 

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Psicothema

ISSN Paper Edition: 0214-9915  

1997. Vol. 9, nº 3 , p. 689-691
Copyright © 2014


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PSICOSOCIOLOGÍA DEL OCIO Y EL TURISMO

 

Jesús Emilio San Martín

Archidona (Málaga), Ediciones Aljibe, 1997 (150 pp.)

REVISION DE LIBROS / BOOK REVIEW

Tras la Segunda Guerra Mundial, los psicólogos norteamericanos se encerraron en sus laboratorios, como pedía Guthrie (1946) en su discurso presidencial de la A.P.A., lo que produjo muchos datos rigurosamente obtenidos, pero también llevó a grandes descontentos a lo largo de los años sesenta, como se constató en el discurso de Miller (1969) como presidente, también él, de la A.P.A., discurso que pedía, ya en el título, que los psicólogos se pusieran al servicio de la sociedad: "Psychology as a means of promoting human welfare".

 
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Revisado por:
Anastasio Ovejero Bernal
Universidad de Oviedo

 

Tras la Segunda Guerra Mundial, los psicólogos norteamericanos se encerraron en sus laboratorios, como pedía Guthrie (1946) en su discurso presidencial de la A.P.A., lo que produjo muchos datos rigurosamente obtenidos, pero también llevó a grandes descontentos a lo largo de los años sesenta, como se constató en el discurso de Miller (1969) como presidente, también él, de la A.P.A., discurso que pedía, ya en el título, que los psicólogos se pusieran al servicio de la sociedad: "Psychology as a means of promoting human welfare".

Las consecuencias, no sé si del descontento o del discurso de Miller o de ambas cosas a la vez, fue que la psicología, y particularmente la psicología social, comenzaron a salir de sus laboratorios y a aplicar sus conocimientos a la solución de problemas sociales. De hecho, la psicología social, que estaba atravesando por esos años una fuerte y profunda crisis, como consecuencia, entre otras causas, de una considerable falta de relevancia social, intentó superar su crisis sobre todo aplicando sus conocimientos a la solución de problemas sociales de todo tipo, de tal forma que desde entonces se está creando una psicología social aplicada potente en los más diversos ámbitos sociales como el mundo laboral, la salud, la educación, el medio ambiente, el mundo de la política, la publicidad, etc. Y entre tales ámbitos se encuentra también el del turismo, el ocio y el tiempo libre.

Por una serie de razones (disminución de la jornada laboral, aumento de los días de vacaciones, prejubilaciones, incremento de la esperanza de vida, etc.) el tiempo libre y el tiempo de ocio de las personas es cada vez más abundante,hasta el punto de que ya ocupan un papel central en nuestras vidas.Y una de las formas actuales de emplear el tiempo libre consiste justamente en hacer turismo.

Tal vez resulte útil hacer alguna pequeña aclaración sobre los conceptos que estamos utilizando. El concepto opuesto al de trabajo no es el de ocio, sino el de tiempo libre. Y dentro del tiempo libre está el tiempo de ocio, junto al tiempo dedicado a las necesidades básicas, a los desplazamientos o el dedicado a ciertas obligaciones. Y entre las actividades que dedicamos al ocio, el turismo destaca últimamente tanto por su importancia psicológica como cultural así como por su importancia económica. Así, por no mencionar sino esta última, el turismo constituye actualmente una de las actividades económicas más importantes, por encima incluso del petróleo, de tal forma que constituye hoy día más del 8% de la economía mundial, pasando ya de 600 millones las visitas turísticas anuales, lo que genera, a nivel mundial, más de 3,5 billones de dólares, dando empleo a más de 250 millones de personas.

Tal estado de cosas por fuerza tenía que llevar a los psicólogos sociales a estudiar este tema y sus repercusiones psicosociales, sobre todo en aquellos países que, como España, son eminentemente turísticos.

En definitiva, a medida que la progresiva tecnologización del trabajo así como otras variables como las anteriormente apuntadas (prejubilaciones, etc.) van dejando más tiempo libre a las personas, la "industria" del ocio y del turismo va ganando terreno a las actividades tradicionales en los sectores agrícolas o industrial, hasta el punto de que si hace un siglo la sociedad industrial sustituyó a la agrícola, podemos decir, con Daniel Bell, que hoy día ya hemos entrado plenamente en una sociedad postindustrial y postmoderna, caracterizada justamente, entre otras cosas, por ser una sociedad del ocio y del tiempo libre, en la que el turismo está desempeñando un papel económico y hasta cultural realmente de primer orden. De ahí que los psicólogos sociales, tanto en sus análisis teóricos como en sus aplicaciones, estén obligados a estar al tanto de estos cambios que se van produciendo en nuestra sociedad y que se ocupen de ámbitos tan en boga y en expansión actualmente como son los del ocio y el turismo. Y sin embargo aún no son temas centrales en los intereses de los psicólogos sociales, ni en nuestro país ni fuera. A pesar de ello, a lo largo de los últimos años sí van apareciendo, aunque sin ninguna abundancia, algunos trabajos en este campo, como los de Casas y Codina (1997), Codina (1996), Fonta (1995), Gómez Jacinto (1995) o Munné y Codina (1996). A esta lista se añade ahora el libro que estamos reseñando, uno de cuyos retos es, como dice su autor, el de unir dos líneas de investigación, la del ocio y la del turismo, como experiencia subjetiva, ya que el turismo es una de las formas más importantes de expresión del ocio, y que por tanto estudiarlos por separado tan sólo va a dificultar y entorpecer el conocimiento de ambos ámbitos. Este objetivo ha llevado a evitar divisiones artificiales, en las que una parte del libro se centrara en el ocio y la otra en el turismo. Por el contrario, se ha intentado ofrecer una visión unitaria de ambos campos.

Ya respecto al libro, me gustaría, ante todo, hacer una aclaración relacionada con el título: Psicosociología del ocio y del turismo, título que, creo, puede llevar a cierta confusión en el lector, ya que pone los dos términos, ocio y turismo, en igualdad de estatus, cuando realmente, como ya hemos dicho, el turismo no es sino una de las muchas formas de ocio. Eso sí, sin duda la más importante de las existentes, sobre todo desde el punto de vista económico, aunque también desde el cultural y hasta el psicológico y psicosocial, pues no olvidemos que son muchas las personas que se pasan el año ahorrando para poder ir de vacaciones.

Por último, me gustaría destacar particularmente dos cosas de este libro de San Martín. En primer lugar, la relación subrayada por su autor entre el ocio y la mejora de la calidad de vida (Cap. V), explicitando las consecuencias positivas que el ocio tiene para una serie de variables como la salud mental, la salud física, el autoconcepto, etc. En esta línea, ya hace más de quince años que Iso-Ahola consideraba que uno de los objetivos primordiales de la psicología social del ocio era el aumento de la calidad de vida, lo que supone la existencia de una clara relación del ocio con el trabajo, así como una estrecha vinculación también con la satisfacción y el bienestar individual y social y, en última instancia, también con la salud mental y física. En segundo lugar, también quisiera subrayar el análisis que hace San Martín de las consecuencias sociales y psicosociales del turismo (Cap. VI), sobre todo de una de ellas: la influencia del turismo sobre el cambio de actitudes (Cap. VII), de cara, por ejemplo, a la reducción de los prejuicios.

En conclusión, estamos ante un libro sencillo, breve y claro, que resulta, a mi juicio, útil para que los interesados por esta temática se introduzcan en el campo de la psicología social del turismo y del tiempo libre. Y de ponerle alguna objeción, yo diría que no consigue plenamente el objetivo que persigue, es decir, no consigue integrar adecuadamente el análisis del ocio y del turismo.


Bibliografía

Casas, F. y Codina, N. (1997). Infancia, adolescencia y ocio: Una experiencia comunitaria afrontando la exclusión social, en A. Martín (Ed.): Psicología Comunitaria: Fundamentos y aplicaciones. Madrid: Visor.

Codina, N. (1996). Infancia y autodirección del comportamiento en el ocio, Revista Infancia, 36, 2-3.

Fonta, E. (1995). El tiempo libre y la infancia: La intervención preventiva en situaciones de riesgo psicosocial. Tesis

Doctoral. Barcelona: Universidad de Barcelona.

Gómez Jacinto, L. (1995). Psicología social del turismo, en M.T. Vega y M.C. Tabernero (Eds.). Psicología Social de la educación y de la cultura, ocio, deporte y turismo. Salamanca: Eudema, pp.245-272.

Guthrie, E.R. (1946). Psychological facts and psychological theory, Psychological Bulletin, 43, 1-19.

Miller, G.A. (1969). Psychology as a means of promoting human welfare, American Psychologist, 24, 1063-1075.

Munné, F. y Codina, N. (1996). Psicología social del ocio y el tiempo libre, en J.L. Alvaro, A. Garrido y J.R. Torregrosa (Eds.): Psicología Social Aplicada. Madrid: McGraw-Hill, pp. 429-448.

Olivera, J. y Olivera, A. (1995). La crisis de la modernidad y el advenimiento de la post-modernidad: El deporte y las prácticas físicas alternativas en el tiempo libre del ocio activo, Apunts. Educació Física i Sports, 41, 10-29.

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