En efecto, estamos ante un libro muy documentado porque su
autora ofrece una información exhaustiva sobre la enuresis, a partir
de una bibliografía relevante, amplia y actualizada, tanto sobre su conceptualización
y su incidencia como sobre el proceso y problemas en el control de la micción,
o sobre los diferentes sistemas de tratamiento y su eficacia.
Es también un trabajo riguroso pues aborda minuciosamente
cada aspecto de la enuresis, presentando el estado de la cuestión a través
de una exposición crítica del conocimiento actual biológico
y psicológico acerca del proceso de control de la micción, apoyándose
en todo momento en hechos, en datos contrastados, obtenidos de numerosas investigaciones
ya sean epidemiológicas, sobre el funcionamiento fisiológico relacionado
con la micción, o investigaciones de las diversas modalidades de intervención.
De alguna manera debía reflejarse en el libro la labor rigurosa de investigación
que Carmen Bragado viene realizando sobre la enuresis a lo largo ya de dos décadas.
Asimismo, es una obra bien elaborada, acorde con las dotes
docentes de su autora y fruto de la experiencia en la brega diaria con alumnos,
pues va presentando la información de lo general a lo particular y de
la fundamentación teórica a la aplicación práctica,
desmenuzando cada uno de los aspectos conceptuales o prácticos que un
lector formado en psicología puede necesitar para comprender el fenómeno
de la enuresis y su control.
Así, se distribuye el libro en cinco capítulos,
a los que se les añade unos apéndices. En el primer capítulo
se expone qué puede considerarse enuresis, su definición tradicional,
la matización-complicación que implica el criterio del DSM IIl-R
al incluir la micción «intencional», los diversos tipos que se han establecido,
y su incidencia en la población actual española a la luz de diversas
investigaciones epidemiológicas recientes.
El capítulo segundo aborda los mecanismos fisiológicos
de la micción, el proceso evolutivo que se sigue en el control de los
esfínteres y una exposición crítica de las diversas causas
que se han aducido para explicar el fenómeno de la enuresis nocturna,
de entre las que la autora asume la hipótesis del déficit de aprendizaje.
Los capítulos tercero y cuarto se dedican a presentar
los tres tratamientos psicológicos objeto de mayor investigación:
el Método de Alarma de Mowrer y Mowrer, el Entrenamiento en Retención
de Kimmel y Kimmel, y el Entrenamiento en Cama Seca de Azrin, Sneed y Foxx.
Respecto a cada uno de ellos, Bragado va describiendo su fundamentación
teórica, el procedimiento para poder llevarlo a cabo, los datos correspondientes
a su eficacia, y algunas indicaciones para solventar los problemas que pueda
plantear su aplicación.
El último capítulo está destinado a exponer
un modelo de intervención psicológica en los problemas de enuresis.
En él la autora nos describe paso a paso toda la secuencia de la actuación
que ha de desarrollar el psicólogo desde el primer contacto con los padres
hasta que finaliza el seguimiento: el proceso de evaluación y los procedimientos
más adecuados para llevarla a cabo, la planificación del tratamiento
(el procedimiento de elección, cuándo y cómo iniciarlo
y finalizarlo), y el modo de realizar el seguimiento. Tanto en este capítulo
como en los dos anteriores, el modo de plantear la actuación práctica
revela la amplia experiencia que la autora posee al enfrentar los problemas
de enuresis en la clínica del día a día.
Finalmente, se completa toda la información anterior
con unos apéndices muy útiles, pues contienen las instrucciones
que se han de dar por escrito a los padres para llevar a cabo el Entrenamiento
en Cama Seca (apéndice 1) y para la utilización del aparato de
alarma del tipo de «alfombrilla» (apéndice 2), y diversos instrumentos
de ayuda en la evaluación: una guía de entrevista infantil, la
Escala de tolerancia materna ante la enuresis de Morgan y Young, y hojas de
registro para el curso del tratamiento y para el seguimiento (apéndice
3).
Después de todo lo expuesto, el lector quizá
se pregunte con perplejidad cómo puede caber todo lo mencionado anteriormente
en un libro de apenas 112 páginas y de un formato «de bolsillo». La respuesta
ha de encontrarse en su apariencia. En efecto, estamos ante un libro pequeño
en su apariencia y amplio en su contenido. No obstante, esta aparente contradicción
se debe a que la edición realizada no puede considerarse precisamente
que haya sido muy afortunada (tipo de letra muy pequeña y sin espacio
en blanco entre los párrafos) pues comprime en exceso un texto denso
en información y ya de por sí concentrado, merecedor de una edición
más acorde con su contenido.
En resumen, este libro no sólo dice mucho y bien sobre
la enuresis, demostrando que efectivamente es un problema con solución
desde un proceder psicológico científico como es la terapia de
conducta, sino que también refleja perfectamente a su autora, pues deja
traslucir su dedicación y esfuerzo cotidiano a lo largo de muchos años
en la triple vocación, inseparable en ella, docente, clínica e
investigadora. |