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 Nada de lo psicológico nos es ajeno
III Congreso Nacional de Psicología - Oviedo 2017
Universidad de Oviedo

 

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ARTÍCULO SELECCIONADO

Psicothema

ISSN EDICIÓN EN PAPEL: 0214-9915

1991. Vol. 3, nº 2, pp. 498-499
Copyright © 2014


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UNA APROXIMACIÓN CONCEPTUAL Y METODOLÓGICA A LAS ALTERACIONES CONDUCTUALES EN LA INFANCIA. CARMEN LUCIANO

 

M.Carmen LUCIANO

Granada: Universidad de Granada, 1989, 149 páginas.

Esta monografía, cuya referencia en el título a las alteraciones conductuales en la infancia y no a la psicopatología infantil sugiere ya la intención de abordar el tema desde una perspectiva particular, la del análisis de conducta, se desarrolla en seis epígrafes centrales. Historia, el concepto de normalidad-anormalidad de la conducta, el concepto de desarrollo, la evaluación y diagnóstico de la conducta, modelos explicativos del comportamiento y, finalmente, un capítulo dedicado a la metodología en la investigación sobre el comportamiento, lo que indica que se han recogido los tópicos más relevantes de la psicopatología infantil.

 
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Revisado por Isaac AMIGO,
Departamento de Psicología
Universidad de Oviedo

 

La sensación que produce este estudio tanto durante el proceso de lectura como a su finalización, es la de que cualquier distracción, por breve que sea, será suficiente para perder información relevante ya que las ideas principales se suceden rápidamente sin solución de continuidad entre párrafos. Asimismo, como otra característica general de la obra, destaca su originalidad en el entendimiento de la psicopatología infantil que, especialmente en castellano, son pocos todavía los trabajos que intentan abordar la cuestión desde el particular punto de vista del análisis de conducta. Este es quizá, el aspecto más interesante y novedoso de la obra por lo que la hace merecedora de una atenta lectura, en cuanto que permite aclarar muchos tópicos erróneos sobre esta perspectiva psicológica. Ahora bien, el hecho de que este trabajo deba considerarse como "una primera parte de un manual (docente) sobre las alteraciones conductuales infantiles", hace que el ensayo se limite, en muchos casos, a una reexposición de conceptos ya conocidos y que, por el contrario, se omita un auténtico ensayo sobre los mismos.

Hechas estas consideraciones generales, decir que para este revisor diversas cuestiones le han llamado la atención por encima del resto. La primera de ellas se encontraría en el capítulo dedicado a los modelos explicativos de la conducta que se agrupan en organicista, intrapsíquico, conductual y cognitivo. En relación al modelo conductual, parece muy adecuado el esfuerzo de la autora en tratar de aclarar algunos malentendidos e ingenuidades que sobre este modelo, habitualmente, se refieren. Por ejemplo, se habla de una explicación mecanicista de la conducta. Es claro que esta crítica es tan solo válida en referencia a la formulación conductista de Watson para quien la conducta es el resultado de una influencia unidireccional del medio sobre el sujeto. Desde la perspectiva skinneriana, por el contrario, la explicación del comportamiento es siempre interactiva, de lo que se deduce que el sujeto no responde mecánicamente a la estimulación ambiental sino que la conducta aparece como consecuencia de la interacción entre sus operaciones y ambiente, de tal suerte que nunca el medio provoca una respuesta sin que el mismo se vea modificado. Del mismo modo, el conductismo radical no rechaza el estudio de los eventos privados y cuando se afirma esto es que se le esta confundiendo con el conductismo metodológico. En este sentido, resulta muy interesante resaltar el análisis de los problemas que representa para el cognitivismo la innecesaria división que esta formulación establece entre los procesos mentales y conductuales ya que, desde el conductismo radical se habría conseguido, en base al estudio de la conducta verbal, una formulación conceptual muy coherente de todos los procesos intelectuales, Skinner (1983), sin necesidad de recurrir a constructos mentalistas. No obstante y debido, probablemente, a la intención ya referida de este trabajo, se nota en falta un análisis en más detallado de todos estos aspectos en base a actuales e interesantes contribuciones (Zettte y Hayes, 1982; Hayes, 1989). Asimismo, resultaría muy adecuada una exposición más en detalle de la teoría del desarrollo conductual de Bijou y Baer (1978) ya que es desde ésta, precisamente, y no desde la teoría del desarrollo psicosexual de Freud o cognitiva de Piaget, desde la que se pretenden exponer las alteraciones del desarrollo.

Otros de los tópicos que ha suscitado más nuestra atención es el referido a la evaluación diagnóstico de las alteraciones conductuales en la infancia. La autora rechaza los sistemas clasificatorios tradicionales, entre otras razones, por la reificación que acaba sufriendo cualquier categoría inicialmente descriptiva y por sus inconvenientes consecuencias sobre el sujeto al que se le aplica. Ante tal estado de cosas se propone una alternativa radical, a saber, la ausencia de clasificación. Esta sería sustituida por un juicio sobre las condiciones actuales de la conducta problema y sobre las variables responsables de su aparición y mantenimiento, lo que posibilitaría un diagnóstico específico y facilitaría la comunicación entre profesionales así como la replicación y comparación de resultados. Aunque esta propuesta conductista original puede resultar altamente atractiva, sus consecuencias prácticas han sido que propios terapeutas de conducta han acabado, en muchos casos, en los sistemas clasificatorios tradicionales (DSM-III), en busca de una categoría sintética de determinados problemas psicológicos. Por todo ello, no estaría de más el ensayo de un sistema clasificatorio estrictamente comportamental, tarea sobre la que quedaría mucho por hacer.

Finalmente, la propuesta de estudiar, la etiología de las alteraciones conductuales como consecuencia de la interacción del sujeto con el medio, a través de los estudios de prevención o tratamiento es sugerente y merecería ser ilustrada. Se ha de agradecer a la autora su esfuerzo por hacer explícitos de un modo claro, razonado y sin posturas intermedias, conceptos fundamentales para poder comprender, desde la perspectiva conductual, los problemas del desarrollo. Una necesaria segunda parte de este trabajo, implícitamente anunciada, permitiría ilustrar y quizás profundizar en ellos.


REFERENCIAS

Bijou, S.w. y Baer, D.M. (1978). Child Development: A Behavior Analysis Approach. Englewood Cliffs, N.Y.: Pretince Hall.

Hasyes, S.C. (1989) Rule-Governed Behavior. Cogni-tion, Contingencies and Instructional Control. N.Y.: Plenum Press.

Skinner, B.F. (1983) Conducta Verbal. Mexico: Tri-llas. (Orig.1957).

Zettle, R.d. y Hayes, S.C. (1982) Rule-Governed Beha-vior: A Potential Theoretical Framework for Cognitive-Behavioral Therapy. En P. Kendall (ed) Advances in Cognitive-Behavioral Rese-arch and Therapy, Vol. 1, N.Y.: Plenum Press.

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