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 Nada de lo psicológico nos es ajeno
III Congreso Nacional de Psicología - Oviedo 2017
Universidad de Oviedo

 

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ARTÍCULO SELECCIONADO

Psicothema

ISSN EDICIÓN EN PAPEL: 0214-9915

1992. Vol. 4, nº 1, pp. 113-121
Copyright © 2014


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DIMENSIONALIDAD COGNITIVA DEL ÁMBITO POLÍTICO

 

Teresa Braña, Constantino Arce y José Manuel Sabucedo

Universidad de Santiago

El objeto principal de la presente investigación fue estudiar que dimensiones cognitivas subyacen a la percepción del ámbito político. Para ello, se utilizaron juicios de proximidad entre pares de estímulos políticos, de marcada relevancia social. Mediante el mecanismo correspondiente a la técnica del escalamiento multidimensional, se retuvieron tres dimensiones, que fueron interpretadas como evaluación de estímulos políticos, actitud hacia la política, e interés por el ámbito político. La estabilidad de tales dimensiones resultó ser alta.

Palabras clave: Escalamiento Multidimensional, Psicología Política.

Cognitive dimensionality of the political sphere. The main goal of this research was to investigate the underlying dimensions to the perception of the political sphere. Whit this purpose, proximity judgments between political stimuli pairs were used. By means of multidimensional scaling, three dimensions were retained, which were retained, which were interpreted as evaluation of political stimuli, attitude towards politics, and interest on the political sphere. The stability of the dimensions was high.

Key words: Multidimensional Scaling, Political Psychology.

 
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Correspondencia: Teresa BRAÑA, Constantino ARCE y José Manuel SABUCEDO
Universidad de Santiago de Compostela.

 

El estudio de la conducta política ha cobrado un significativo impulso en estos últimos años, aunque como apuntan Lau y Sears (1986), aún quedan muchos temas sin explorar y las controversias entre distintas orientaciones y enfoques teóricos están lejos de ser resueltas.

En este trabajo pretendemos abordar una cuestión básica para el estudio y comprensión del comportamiento político. Nuestro objetivo será investigar cuáles son las dimensiones cognitivas que utilizan los sujetos en la evaluación del conjunto de estímulos que conforman el mundo de la política.

En los últimos años se han publicado diversos estudios que explícitamente introducían la variable perceptivo-cognitiva para el tratamiento y aproximación a temas tales como líderes políticos (Sherman y Ross, 1972) o la estructura de las naciones (wish, 1970 a, 1970 b). Este tipo de investigaciones se ha visto favorecido por el desarrollo de la técnica del escalamiento multidimensional (véase, p.e. Kruskal y Wish, 1978; Arabie, Carroll, y Desarbo, 1987) la cual, a partir de datos de proximidad, permite descubrir e, incluso, visualizar cómo estructuran y representan los sujetos un conjunto determinado de estímulos.

En una línea similar a la de los trabajos anteriormente citados, hemos optado por abordar la cuestión del significado que tiene para los sujetos la política a través de los actores, organizaciones e instituciones concretas que representan a ese mundo. De este modo, en lugar de pedir a los sujetos su evaluación sobre una noción que para algunos puede resultar tan abstracta como la política, preferimos enfrentarlos con aquellos estímulos que no solo son consustanciales a ese mundo, sino que también son los que están determinando la evaluación y consideración que los sujetos mantienen sobre la actividad política. Esto es, para nosotros, los sujetos cuando hablan de la política se estan refiriendo a las actitudes y comportamientos de sus protagonistas e instituciones: políticos, partidos, gobierno, etc...

Con el presente trabajo se buscan, por lo tanto, dos objetivos prioritarios. Primero, investigar cómo organizan cognitivamente las personas los distitos estímulos significativos del ámbito político y, segundo, investigar el significado evaluativo que atribuyen a esas dimensiones. Conocer el modo en que los sujetos perciben y organizan el mundo político, resulta básico para la compresión de su comportamiento político y de la relación que mantienen con las distintas instancias de la vida política.

Sujetos

Como sujetos experimentales participaron 99 estudiantes de la Universidad de Santiago, de los cuales 35 era hombres y 64 mujeres, con una media de edad de 21.90 años y el mayor 27. En todos los caso, la participación de los sujetos fué totalmente voluntaria.

Estímulos

Entre los estímulos políticos que podían tener una mayor significación para los sujetos, se seleccionaron los siguientes: Defensor del Pueblo, líderes políticos, gobierno central, parlamento, monarquía, gobierno autónomo, sindicatos, asociación de empresarios, poder judicial, ayuntamientos, partidos políticos, diputaciones y rey. Cómo se puede observar, en la selección se siguió un criterio amplio, no restrictivo, obteniendo así 16 estímulos que abarcaban instancias muy variadas del ámbito político y que se refieren tanto a figuras unipersonales (presidente del gobierno, líderes políticos, rey, etc.) como a instituciones y otras instancias políticas (gobierno central, diputaciones, parlamento, etc).

Procedimiento

Se requirió a los sujetos la realización de dos tipos de tareas. La primera de ellas consistió en juzgar la proximidad percibida entre todos los pares relevantes de los estímulos políticos seleccionados (i.e. 120). El orden de presentación de los pares de estímulos se determinó por el método de rotación estándar (Davidson, 1983) y la evaluación de la proximidad percibida o "distancia psicológica" entre los elementos que conformaban cada par se hizo sobre una escala de 1 a 9, en donde 1 significaba totalmente similares y 9 totalmente distintos.

Además de datos, típicos de proximidad (en donde tanto las filas como las columnas representan estímulos), se obtuvieron también datos de perfil, en los cuales cada fila representa el perfil de un sujeto en una serie de variables (véase, p.e., Arce, 1989a,1989b); esto se hizo pidiendo a los sujetos que juzgaran con adjetivos bipolares.

Para la selección de estos adjetivos, se realizó un estudio normativo con otros 100 sujetos universitarios. A cada sujeto se le pidió que describiera con dos adjetivos cada uno de los 16 estímulos señalados anteriormente. Haciendo un recuento de los adjetivos más frecuentemente nombrados por estos 100 sujetos, y teniendo presente los adjetivos extraídos de nuestra revisión, elaboramos la lista definitiva, la cual se encuentra recogida en la Tabla 1.

En resumen, la segunda tarea a realizar por los sujetos consistió en evaluar cada uno de los 16 estímulos políticos en cada una de las 20 escalas bipolares. Tanto el orden de presentación de los estímulos como el de las escalas fueron contrabalanceados, con el fin de evitar posibles efectos "extraños" en la ejecución de los sujetos.

La recogida de datos siempre se efectuó de forma colectiva, voluntaria y anónima. Si bien en todos los casos se adjuntaba una hoja de instrucciones, la misma era leída en voz alta para asegurar que no existiesen problemas en la interpretación de las tareas.

ANÁLISIS DE DATOS

Con los juicios de proximidad, emitidos por los sujetos, se formaron 99 matrices de disimilaridad (c.f. Takane, Young, y Deleeuw, 1977).

Adicionalmente, con el propósito de facilitar la selección y, posterior, interpretación del número de dimensiones se realizaron diversos análisis de regresión lineal múltiple.

En cada análisis, se tomó una escala bipolar como variable criterio y las coordenadas de los estímulos, derivadas por ALSCAL, como variables predictoras (cf. Kruskal y Wish, 1978). Los análisis de regresión citados se realizaron empleando el programa PlR del paquete estadístico BMDP, en su versión de 1985.

Finalmente, y con el fin de incrementar la fiabilidad en la interpretación de las dimensiones, se realizó un nuevo escalamiento multidimensional, convirtiendo los datos de perfil (Estímulos x Escalas bipolares x Sujetos) en datos de proximidad en tres-vías (Estímulos x Estímulos x Escalas bipolares), según el procedimiento sugerido por Wish, Deutsch y Kaplan (1976; véase también Arce, 1989b).

Resultados

Los valores de sstress (medida de bondad de ajuste en ALSCAL), para el primero de los análisis multidimensionales realizados, oscilaron entre. 478 para 2 dimensiones y .256 para 6 dimensiones (cf. Figura 1).

Basándonos, a la vez, en criterios estadísticos (reducción de stress) y en criterios sustantivos se pensó, en una primera aproximación, que el número de dimensiones debiera oscilar entre 2 y 3. En un intento más profundo por seleccionar la solución más apropiada, se realizó el segundo de los análisis multidimensionales señalados más arriba, es decir, utilizando como entrada una matriz tri-dimensional (Estímulos x Estímulos x Escalas bipolares). El modelo de escalamiento multidimensional utilizado aquí fué INDSCAL (Arabie, Carroll y Desarbo, 1987; Carroll y Arabie, 1980; Carroll y Chang, 1970). Según este modelo, todas las fuentes de datos (i.e. la tercera vía) comparten una misma configuración de estímulos; sin embargo, se permite que valoren o ponderen diferencialmente las dimensiones de dicha configuración. La salida de este modelo estará constituída, por tanto, por dos matrices, una matriz x (Estímulos x Dimensiones) que contiene las coordenadas de los estímulos, y una matriz W (Fuente de datos x Dimensiones) que contiene los pesos que las distintas fuentes de datos son escalas bipolares de una escala bipolar dada y el significado de una dimensión.

En la Tabla 1 se ofrecen los pesos de la solución tridimensional derivada por ASCAL. Nótese que la tercera vía son las escalas bipolares.

Analicemos ahora lo que sucede en cada dimensión. Tal y como se observa en la Tabla 1, las escalas que mayor peso tienen en la dimensión 1 son Poderoso (escala n° 4), Sensible (n°- 17), Justo (n°- 5 y Accesible (n°19), con unos pesos de .798, .733, .705 y .699 respectivamente.

En la Figura 2 se ofrece el espacio de estímulos para las dos primeras dimensiones. Se observa que la dimensión 1 está dominada por gobierno central, el estímulo situado más a la izquierda, y por movimientos ciudadanos, siendo éste el estímulo situado más a la derecha. Si bien los estímulos mencionados son los más importantes en la configuración de ésta dimensión, otros como poder judicial, y presidente del gobierno (situados a la izquierda) y Defensor del Pueblo y sindicatos (situados a la derecha) pueden ayudarnos a su interpretación.

De esta forma, y teniendo en cuenta tanto las escalas que mayor peso tienen en la dimensión I (Poderoso, Justo, Sensible y Accesible), como la posición extrema de algunos estímulos, optamos por denominarla "evaluación de los estímulos políticos", evaluación que se centraría en torno a las características de poder, sensibilidad, etc., que se atribuyen a dichos estímulos. Centrándonos ahora en la interpretación de la Dimensión II, y tal y como podemos apreciar en la tabla 1, hemos de decir que quedó definida por las escalas Confianza (n° 8), Buena imagen (n° 11) y Responsable (n°7), las cuales tenían un peso de .633, .627 y 612, respectivamente. Los estímulos políticos que se sitúan en los extremos de dicha dimensión (y tal como se puede observar en la Figura 2 ) son diputaciones y partidos políticos (que aparecen en la parte superior de la dimensión, estando algo más abajo el estímulo político) y, por otro lado, rey y monarquía (que se encuentran en la parte inferior de la misma); todos ellos se refieren tanto a entidades como a figuras políticas. Todo lo expuesto nos ha llevado a denominar a dicha dimensión "actitud hacia la política".

Finalmente, y por lo que se refiere a la dimensión III, decir que está definida (tal y como se recoge en la Tabla 1) por las escalas de Interés (n°20) , Necesario (n°16) y Util (n°18) , con un peso de .804,.794 y 760, respectivamente. Observando la Figura 3 vemos que los estímulos que ocupan una posición más extrema en la misma son sindicatos, ayuntamientos y movimientos ciudadanos, que se encuentran en el extremo superior de la dimensión y, por otro lado, diputaciones y monarquía que se encuentran en la parte inferior de la misma.

Tanto los estímulos que se observan en la Figura 4 como las escalas que configuran la dimensión III, han hecho que la misma sea considerada como "interés por el mundo político".

En resumen, y a partir de los resultados obtenidos, creemos que la solución anterior, en tres dimensiones, es adecuada desde doble punto de vista: En primer lugar, se consigue una adecuada disminución de stress (.085), es decir un mejor ajuste, al pasar de dos a tres dimensiones y, en segundo lugar, el modelo teórico se ajustaría adecuadamente a la solución en tres dimensiones. Todo ello nos llevó a desechar la solución bidimensional y, por tanto a centrarnos en el escalamiento multidimensional que ofrece la solución en tres dimensiones.

Adicionalmente, y con el fin de comprobar la estabilidad de nuestros resultados, efectuamos un escalamiento multidimensional a partir de la disimilaridades medias de los 99 sujetos. Dicho análisis puso de manifiesto resultados similares a los ya expuestos. También se efectuó un análisis de regresión, a partir de las escalas bipolares empleadas, que confirmó, en gran medida, tanto los resultados comentados como la adecuación de la denominación dada a cada una de las tres dimensiones.

CONCLUSIONES

Al igual que las investigaciones que afrontan el estudio de la actividad política desde una consideración individual, bien desde el estudio de las variables demográficas vinculadas en uno u otro momento con la misma (Long, 1981 , 1986; Nie, Verba y Petrkovick, 1980; entre otros ), o bien desde la conjunción de factores individuales y condiciones sociales (Milbrath y Goel, 1977; Bennett,1983 ,Bennett y Bennett, 1986 ; Seoane, Godas, Arce y Sabucedo, 1987), con nuestro estudio tratamos de contribuir a un mayor conocimiento de las bases del comportamiento político de los sujetos.

No obstante, y a diferencia de otras aproximaciones, tratamos de dirigir nuestra atención al estudio de la dimensionalidad que subyace a la percepción del ámbito político y, en consecuencia, a la evaluación y percepción que los sujetos mantienen de estímulos políticos claramente significativos.

Ello, básicamente, se ha hecho por nuestro convencimiento de que las claves para entender la conducta política no se encuentran a nivel intra-individual, sino en las relaciones que estos sujetos establecen con su medio. En este sentido, la percepción y valoración de los estímulos se convierte en un aspecto básico. Además, no podemos dejar de mencionar que ello nos permitirá el uso de una técnica de análisis de datos, el escalamiento multidimensional, que se nos antoja de suma utilidad en el campo de la investigación psicológica.

La búsqueda de la dimensionalidad mínima subyacente a la percepción del ámbito político nos llevó a la realización de Escalamientos Multidimensionales en 6, 5, 4, 3, y 2 dimensiones, tanto a nivel individual como agregado, para determinar la solución más adecuada, además del criterio estadístico (esto es la reducción de sstress), se tuvo en cuenta el criterio de parsimonia y el de interpretabilidad. De esta forma, se pudo constatar cómo el modelo teórico se ajustaba adecuadamente a la solución en tres dimensiones lo cual, unido al hecho de que ésta mostraba una adecuada reducción de stress (.085), hizo que nos decantáramos por tal solución.

En el criterio de interpretabilidad se tuvo en cuenta el escalamiento multidimensional realizado a partir de la evaluación de los deferentes estímulos políticos en una serie de escalas bipolares, datos que tuvieron que ser transformados para la realización de dicho escalamiento. De esta forma, se pudieron detectar las escalas que más importancia tuvieron en dichas dimensiones. Las escalas, junto con la posición de los distintos estímulos políticos a lo largo de las dimensiones, nos permitieron dar un contenido teórico a éstas. Somos conscientes de la subjetividad que conlleva poner nombres, por ello deseamos que el lector, más que centrarse en el nombre asignado a tal o cual dimensión, dirija su atención al contenido de las mismas, en lo que a las escalas se refiere. De esta forma, los resultados encontrados mostraron que los sujetos emplearon una primera dimensión para evaluar a los diferentes estímulos del ámbito político. En segundo lugar, los sujetos utilizaron una dimensión para reflejar su actitud hacia la política y, en tercer lugar, los sujetos recurren al interés que les suscita el mundo político. La existencia de estas tres dimensiones, a las que aparecen asociadas las diferentes escalas bipolares, pone de manifiesto lo erróneo que resulta reducir todo el conjunto de estímulos políticos a una única dimensión. Para tener un informe global, y no parcial, de la posición de los sujetos ante el mundo político, habría que considerar su situación en cada uno de estos tres aspectos.

Los resultados obtenidos en esta investigación nos llevan a pensar que existe un sistema de creencias, seguramente básico y central, que se refiere a la consideración de lo político. Estas creencias sobre el mundo político y sobre otras características asociadas a los mismos, pudieran estar determinando la participación o la inhibición de los ciudadanos en los asuntos públicos.

En consecuencia, y con el fin de seguir avanzando en el conocimiento del comportamiento político de los sujetos, creemos que sería conveniente estudiar si las dimensiones encontradas o, mejor dicho, la diferente percepción por parte de los sujetos de los diferentes estímulos políticos a lo largo de las mismas, pudiera explicar en alguna medida por qué unos sujetos se muestran receptivos a las demandas de participación política, en tanto que otros se inhiben. Un tema, pues, a abordar desde los resultados obtenidos en este trabajo, es el de la participación vs. abstención electoral como fruto de la distinta posición adoptada ante las diferentes dimensiones evaluativas del mundo político.


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    Figura 1. Escalamiento multidimensional tomando a los sujetos como tercera vía.
                            
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    Tabla 1. Peso de las escalas bipolares en las dimensiones.
                            
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    Figura 2. Representación de las dimensiones I (eje horizontal) y II (eje vertical) de la solución tri-dimensional obtenida con ALSCAL.
                            
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    Figura 3. Representación de las dimensiones I (eje horizontal) y III (eje vertical) de la solución tri-dimensional obtenida con ALSCAL.