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 Nada de lo psicológico nos es ajeno
III Congreso Nacional de Psicología - Oviedo 2017
Universidad de Oviedo

 

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ARTÍCULO SELECCIONADO

Psicothema

ISSN EDICIÓN EN PAPEL: 0214-9915

1996. Vol. 8, nº 1, pp. 63-76
Copyright © 2014


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INFLUENCIA SOCIAL EN EL CAMBIO DE LOS ESTEREOTIPOS

 

Jesús M. Canto Ortiz y Luis Gómez Jacinto

Universidad de Málaga

Esta investigación experimental se sitúa en el marco de la influencia social. Tiene como objetivo comparar los efectos diferenciales producidos por una minoría activa en relación a los efectos producidos por una mayoría. Basándonos en el Modelo Disociativo sobre influencia social, se ha obtenido que las minorías producen una mayor influencia indirecta que las mayorías, así como una mayor modificación de ciertos elementos periféricos de la dimensión directa. El grado de conflicto interviene de modo distinto en la innovación y en la conformidad. Una minoría influye más a un nivel indirecto cuando induce un conflicto de intensidad intermedia, mientras que una mayoría influye más a un nivel directo e indirecto cuando eleva el grado de conflicto.

Social influence on the stereotypes change. The present experimental research is placed under the frame of social influence. Its main goal is to compare the differential effects produced by an active minority with the effects produced by a majority. From the Disociative Model approach the results points out that minorities produce a higher indirect influence than majorities, as well as a greater modification of some periferic elements of the direct dimension. The level of conflict affects in a different way the innovation than the conformity. A minority influences in a more indirect level when it induces to an intermedium conflict of intensity, while a majority influences in a more direct and indirect level when the conflict degree is incresed.

 
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Correspondencia: Jesús M. Canto Ortiz
Departamento de Psicología Social y de la Personalidad
Facultad de Psicología
Universidad de Málaga
Campus de Teatinos s/n. 29071 Málaga. Spain

 

La innovación producida por las minorías activas tardó en ser reconocida en el panorama de la investigación psicosocial sobre influencia social (Moscovici, 1981; Paicheler, 1985; Canto, 1994). Ya en la década de los años 70, desde un principio se constató los rasgos peculiares de los efectos de la influencia minoritaria comparados con los de la influencia mayoritaria (Personnaz y Personnaz, 1991). El conjunto de investigaciones sobre influencia social ya había demostrado reiteradamente que el patrón típico de la influencia minoritaria es la conversión, mientras que el patrón típico de la influencia mayoritaria es la complacencia o conformidad simulada (Paicheler y Moscovici, 1985). Así, las minorías obtienen una influencia que tiende a expresarse a nivel latente, privado, diferido, de forma indirecta, provocando respuestas más creativas. Por contra, las mayorías influyen con mucha más frecuencia a nivel público, inmediato, directo, sin elicitar apenas respuestas creativas (Moscovici, Mugny y Pérez, 1991).

Tal disparidad de patrones típicos de influencia, la conversión minoritaria y la complacencia mayoritaria, ha llevado a que autores como Moscovici (1980) y Nemeth (1986) defiendan que en la innovación y en la conformidad intervienen procesos psicológicos diferentes. En el caso concreto de Moscovici (1980), al desarrollar su Modelo de la Conversión, sostiene que las minorías activan el proceso de validación social (proceso responsable de la influencia latente e indirecta) y las mayorías el proceso de comparación social (responsable de la influencia manifiesta y directa). Según Moscovici (1980), la validación supone la evaluación de la validez de las opiniones de la fuente atendiendo al objeto sobre el cual se ha establecido el desacuerdo; mientras que en el proceso de comparación social se comparan las opiniones contradictorias, sin recurrir al objeto en cuestión y sin generar apenas actividad cognitiva. En este mismo sentido, Nemeth (1986), coincidiendo en gran parte con Moscovici, defiende que tanto las minorías como las mayorías elicitan algún tipo de actividad cognitiva. La diferencia estriba en que ante una minoría los sujetos blanco de influencia se centran en aspectos más amplios del problema, induciendo un pensamiento de tipo divergente, mientras que una mayoría estimula un tipo de pensamiento convergente: los sujetos adoptan la perspectiva de la mayoría porque le suponen el grado de máxima certeza, sin considerar ninguna otra posibilidad. Entre las mayorías y las minorías, como fuentes de influencia, hay una serie de diferencias intrínsecas que pueden ser claves para explicar los efectos de influencia tan dispares que cada una de ellas produce (Maass, 1991). Tales dimensiones diferenciales son: el grado superior de distintividad y saliencia de las minorías, el menor grado de credibilidad de las mismas y la alta presión social a que se ven sometidas.

El Modelo Disociativo

El Modelo Disociativo (Pérez y Mugny, 1988), complementando el Modelo de la Conversión de Moscovici (1980), asume que en cualquier situación de influencia social se activa el proceso de comparación social. Esto se debe a que todo proceso de influencia social conlleva un conflicto de identificación psicosocial. Por su parte, el proceso de validación social, considerado como un proceso de naturaleza socioconstructivista, no siempre se activa. Al ser conflictiva la identificación psicosocial con una minoría activa, la dinámica de resistencia a la influencia determina que la influencia minoritaria o no se produjera o que fuera de carácter privado, indirecto y diferido. Para que suceda esto último, la fuente minoritaria, a través del conflicto que produce con su estilo de comportamiento consistente, debe conseguir que los sujetos no sólo se centren en el proceso de comparación social, sino también en el proceso de validación. La finalidad de las minorías sería actuar de tal forma que consiguiera disociar el proceso de validación del proceso de comparación social. Expresado con otras palabras, la consistencia minoritaria puede producir una doble actividad cognitiva: por una parte activar un proceso de comparación social al originar la aceptación de la influencia a nivel manifiesto y directo un proceso de identificación psicosocial; por otra parte, al mantenerse el conflicto por la consistencia de su estilo de comportamiento, puede inducir una actividad de validación de la postura minoritaria.

La resolución del conflicto puede producirse atendiendo sólo a regulaciones relacionales (a través única y exclusivamente del proceso de comparación social) o a través de regulaciones sociocognitivas (a través del proceso de validación social). El Modelo Disociativo dilucida las condiciones en las que el proceso de validación se disocia del proceso de comparación. Si siempre se activa el proceso de comparación, ¿cuándo se activa el proceso de validación, pues? Cabría dos opciones:

a) Si el conflicto que induce la minoría es muy elevado (Mugny, Ibáñez, Elejabarrieta, Iñiguez y Pérez, 1986) y/o cuando la comparación social se efectúa en un contexto unidimensional e interdependiente (Pérez y Mugny, 1987), en el cual sólo se posibilita una visión del campo social y se exponen las posturas diferentes como mutuamente excluyentes, no se activa el proceso de validación.

b) Si, por el contrario, el conflicto de identificación no es tan elevado, sino más bien de intensidad intermedia (Pérez y Mugny, 1986) y las comparaciones se realizan en un contexto multidimensional e independiente, el proceso de validación se activa al no centrarse únicamente el sujeto en diferenciarse de la fuente minoritaria.

Los efectos diferenciales del impacto de una fuente minoritaria y los de una fuente mayoritaria se deben al modo en que se articulan los procesos de comparación social y de validación, viniendo determinada tal articulación, entre otros factores, por la intensidad del conflicto de identificación psicosocial que producen, siendo mayor generalmente el originado por las minorías que el de las mayorías. Cuando el conflicto no es tan elevado como para impedir el proceso de validación, una minoría puede obtener su patrón típico de influencia: el efecto de la conversión. Cuando una mayoría produce una conflicto tan débil que impide el proceso de validación, sólo habría influencia directa o complacencia: es relativamente fácil identificarse con las mayorías poco conflictivas y asumir su punto de vista.

Este modelo, el Disociativo, se opone al Modelo de la Teoría de la Identidad Social (Tajfel y Turner, 1979), al proponer este último el sesgo del favoritismo endogrupal y el sesgo de discriminación exogrupal como ejes principales sobre los que pivotan los niveles de influencia. Asume el Modelo de Tajfel y Turner (1979) que para que una fuente, mayoritaria o minoritaria, obtenga una mayor influencia ha de reducir el conflicto facilitando la identificación psicosocial. Por ello, una fuente endogrupo siempre influirá más que una fuente exogrupo. Sin embargo, para el Modelo Disociativo la coincidencia categorial entre blanco y fuente facilita la influencia directa, mientras las fuentes exogrupo influyen sobre todo a nivel indirecto siempre que utilicen un estilo de comportamiento consistente generador del proceso de validación.

Objetivos de la investigación

Al ser la influencia minoritaria específicamente una influencia que se refleja a nivel indirecto, una de las cuestiones más importantes con las que tiene que enfrentarse una minoría es cómo obtener una influencia de tipo directo y manifiesto. Hasta el momento se ha señalado como método eficaz la disminución del conflicto, ya siendo la fuente endogrupo, flexible y connotada positivamente (Mugny, 1981), ya sea situándose en el zeitgeist o espíritu de la época. Así, queda por investigar otras vías por las cuales las minorías activas pueden resultar eficaces de forma directa. Para ello, se ha tenido que recurrir, una vez más, a aspectos que se derivan del estilo de comportamiento de la fuente, no sólo atendiendo a la simple organización comportamental, sino también al propio contenido que se utiliza en la argumentación minoritaria.

La presente investigación tiene como finalidad considerar algunos de los efectos minoritarios que pueden ser utilizados como una nueva estrategia para la obtención de la influencia directa. Con ese fin, se presenta una nueva temática para el estudio de la influencia social -denominada Pro-Integración Social- en la que una fuente defiende de forma consistente la necesidad de la integración de los gitanos en España, para acabar con los comportamientos más xenófobos en nuestro país. El texto, atribuido a un grupo autodenominado "Pro-Marginados", defiende que si se admite como valor fundamental para la convivencia la igualdad de todas las personas, no se puede discriminar a los gitanos. El texto cuestiona los elementos del estereotipo de los gitanos que sirven como base para su discriminación. Basándonos en el estudio del antropólogo Calvo Buezas (1990), se ha distinguido dos dimensiones en el estereotipo de los gitanos. Tal estereotipo consta de los elementos estructurales que le son atribuidos mayoritariamente a los gitanos: roban, son sucios, delincuentes, drogadictos, malos vecinos, etc. Estos elementos constituyen la dimensión central y más nuclear del estereotipo de los gitanos. Mas, siendo así, no todos los rasgos del estereotipo están marcados con la misma profundidad. Si bien los elementos señalados son elementos centrales de carácter negativo, hay otros menos centrales, pero no por ello menos negativos, como son la acusación de que son un pueblo nómada y que poseen un argot deformado. Tales rasgos son elementos del estereotipo más periféricos, ya que son atribuidos a un menor número de gitanos y son mantenidos por un menor número de payos. La distinción entre los elementos nucleares y periféricos del estereotipo de los gitanos ha sido utilizada para investigar los efectos diferenciales de la influencia mayoritaria y minoritaria.

Como la fuente defiende la necesidad de integración de los gitanos en la sociedad española y la revisión del estereotipo de los gitanos, estas ideas constituyen la dimensión directa de la influencia social. De la postura defendida explícitamente por la fuente, se puede inducir que también está a favor de que el Estado conceda prestaciones sociales para ayudar a la integración de los gitanos, como también está a favor de la disparidad y diversidad cultural en España y Europa (de la cual la cultura gitana es una de tantas de las que compone la riqueza cultural europea). Ambas ideas constituyen las dimensiones indirectas de la influencia social, denominándose dimensión pro-prestación y dimensión pro-disparidad respectivamente. En este caso, se distingue, pues, dos dimensiones de influencia indirecta.

El presente estudio tiene como objetivos:

1) Comprobar si las mayorías y las minorías impactan de manera diferencial a las dimensiones directas nuclear y periférica del estereotipo de los gitanos y

2) observar si, con la nueva temática configurada para el estudio de la influencia social -temática Pro-Integración Social-, se obtienen resultados conformes al Modelo Disociativo (Pérez y Mugny, 1988).

Hipótesis

Con ese fin se ha planteado un diseño experimental (2x2x2), siendo las variables independientes (VI): Tipo de Fuente (Mayoría versus Minoría), Categorización de la Fuente (Endogrupo versus Exogrupo) y Grado de Convergencia (Alta versus Baja). Las condiciones experimentales serían las siguientes: Condición 1 (mayoría-endo-alta), Condición 2 (mayoría-endo-baja), Condición 3 (mayoría-exo-alta), Condición 4 (mayoría-exo-baja), Condición 5 (minoría-endo-alta), Condición 6 (minoría-endo-baja), Condición 7 (minoría-exo-alta), Condición 8 (minoría-exo-baja). Las condiciones han sido ordenadas de menor a mayor conflicto. Es menos conflictivo para el blanco aceptar la postura de una fuente mayoritaria que la de una fuente minoritaria; también es menos conflictivo aceptar la opinión de una fuente endogrupo que exogrupo; como también es más fácil aceptar la postura de una fuente con la que hay un alto grado de coincidencia de opinión que aceptar la opinión de otra fuente con la que existe un bajo grado de convergencia argumental. En el caso específico de las minorías, serían las condiciones 6 (endo-baja) y 7 (exo-alta) las que producen un conflicto de intensidad intermedia. En la condición 5 (endo-alta) y en la 8 (exo-baja) se darían el menor y el mayor conflicto respectivamente.

Manipulando como VI el Tipo de Fuente se comprobará los efectos diferenciales de las fuentes mayoritarias y minoritarias en el estereotipo de los gitanos. Con la manipulación de la Categorización de la Fuente, se induce el sesgo de favoritismo endogrupal y el sesgo de discriminación exogrupal. A través de la VI Grado de Convergencia se puede determinar si los resultados obtenidos concuerdan con el Modelo Disociativo o con la Teoría de la Identidad Social al incidir más directamente sobre el grado de concordancia argumental entre el blanco y la fuente y, por tanto, sobre el grado de conflicto. Para este último modelo, en lo que respecta a la influencia minoritaria, el mayor índice de influencia (directa e indirecta) se daría en aquellas condiciones en las que se aplica el sesgo de favoritismo endogrupal y es mayor la coincidencia categorial y, por tanto, menor el conflicto. Para el Modelo Disociativo (que concuerda con la Teoría de la Identidad Social en lo que concierne a la influencia directa), la influencia indirecta sería mayor en la medida en que se acentúe el conflicto al aplicarse el sesgo de favoritismo endogrupal y se atenúe el conflicto cuando se aplique el sesgo de discriminación exogrupal. En lo que respecta a la influencia mayoritaria, concuerdan los postulados de ambos modelos: la influencia sería principalmente directa, sin apenas influencia indirecta, siendo mayor la influencia directa a medida que fuese menor el conflicto de identificación psicosocial. En base a tales consideraciones se postulan las siguientes hipótesis:

Primera Hipótesis: La fuente de influencia minoritaria afectaría más a los elementos periféricos que a los elementos nucleares del estereotipo de los gitanos, mientras las mayorías afectarían por igual a ambos tipos de elementos.

Al activar las minorías un fuerte conflicto de identificación, el conflicto se resolvería a un nivel de influencia más indirecto, con lo que afectaría más a los elementos periféricos del estereotipo, ya que implicaría menos al conflicto de identificación asumir tales contenidos periféricos. Por el contrario, las mayorías, por la forma con la que consiguen resolver el conflicto que inducen -a través de un conflicto con una intensidad muy baja-, afectarían por igual a todos los componentes de los elementos del estereotipo.

Segunda Hipótesis: Las mayorías obtendrían una mayor influencia directa que las minorías. Las mayorías obtendrían mayor influencia directa a medida que sea menor el conflicto (condición 1: mayoría-endo-alta), sin apenas obtener influencia indirecta en esta condición.

Tercera Hipótesis: Las minorías obtendrían una mayor influencia indirecta que las mayorías. Aquellas minorías que inducen un conflicto de intensidad intermedia (condición 6: minoría-endo-baja y condición 7: minoría-exo-alta) serían las que conseguirían una mayor influencia indirecta.

Método

Sujetos

Un total de 236 sujetos, 84 hombres y 152 mujeres, de una edad media de 20 años, entre 18 y 25 años, alumnos de primero y segundo de la Facultad de Psicología de Málaga, han participado en este experimento. El lugar de experimentación fue las mismas aulas en las que los sujetos habitualmente siguen las clases. Todas las condiciones experimentales, ocho en total, fueron repartidas aleatoriamente en cada una de las clases.

Procedimiento Experimental

Se produjo una interacción simbólica -duración 90 minutos- en la que se presentaba un texto de un grupo autodenominado Pro-Marginados, con el que pretendía convencer a los sujetos experimentales que era una contradicción aceptar como valor fundamental la igualdad de todas las personas, independientemente de su raza, y mantener un trato discriminatorio hacia los gitanos, sostenido por un falso estereotipo que impide la verdadera integración de los gitanos en la sociedad española.

El experimento se desarrolló en una única fase. Tras una breve introducción, los sujetos tuvieron que manifestar su opinión respecto al número de gitanos que estimaban oportuno deberían vivir en España a través del Cuestionario del Porcentaje de Gitanos. A continuación, antes de leer el texto de la fuente, se introducía dos de las VI (Tipo de Fuente y Categorización de la Fuente). Una vez leído el texto, se introducía la tercera de las VI (Grado de Convergencia). Seguidamente, contestaban al Cuestionario de Representación de la Fuente y al Cuestionario de Opinión.

El diseño consiste en un plan factorial 2x2x2. La forma en que se ha operacionalizado cada una de las VI ha sido la siguiente:

Tipo De Fuente: Mayoría versus Minoría. En las condiciones en las que la fuente era presentada como mayoritaria se les informaba a los sujetos que el grupo Pro-Marginados ha recibido el apoyo de la mayor parte de la población, concretamente del 88% de la misma. En las condiciones en las que la fuente era presentada como minoritaria recibían la información contraria: la fuente era apoyada tan sólo por el 12% de la población.

Categorización de la Fuente: Endogrupo versus Exogrupo. Cuando la fuente se presentaba como endogrupo se les informaba a los sujetos experimentales (comprendidos entre 18 y 25 años), que el texto pertenecía a jóvenes universitarios, de una edad comprendida entre 18 y los 25 años. En las condiciones en las que la fuente fue categorizada como exogrupo se les informaba que el texto pertenecía a un grupo de adultos no universitarios, de una edad comprendida entre 35 y 45 años. Recuérdese que la muestra estaba compuesta por 236 sujetos universitarios con una edad entre 18 y 25 años.

Grado de Convergencia: Alta versus Baja. Se les pedía a los sujetos o que señalaran en una hoja aparte las ideas con las que estaban de acuerdo (grado de convergencia alta) o las ideas del texto con las que estaban en desacuerdo (grado de convergencia baja).

La operacionalización de las variables dependientes fue de la siguiente forma. La influencia se midió a través del Cuestionario de Opinión. De este cuestionario se obtuvo los índices de influencia directa (nuclear y periférica), influencia pro-prestación e influencia pro-disparidad. Estas dos últimas son dimensiones de la influencia indirecta. La imagen de la fuente ha sido medida con el Cuestionario de Representación de la Fuente.

Material Experimental

Al presentar una nueva temática para investigar los procesos de influencia, se expondrá con cierto detalle las características del Cuestionario sobre el Porcentaje de Gitanos, del texto y del Cuestionario de Opinión.

El Cuestionario Sobre el Porcentaje de Gitanos

En base al procedimiento utilizado por Pérez y Mugny (1988; p. 208), se les pedía a los sujetos que manifestaran su opinión respecto al número de gitanos que debían vivir en España. Se les informaba que si el número de gitanos era de 600.000 (un 7% de la población), debían fijar el porcentaje que estimaban oportuno deberían vivir en España, entre 1% y 13%. A partir de tal estimación, se podría medir el grado de prejuicio y discriminación hacia los gitanos. El 61% de los sujetos señaló menos de un 7%, un 22% estaba de acuerdo con el número de gitanos, y sólo el 19% señaló que no les importaba que fuese mayor el número de gitanos cuya residencia fuese España. Así, pues, entre los sujetos experimetales era muy elevado el grado de rechazo hacia los gitanos.

El Texto

El texto titulado: Un tema pendiente: La Integración de los Gitanos en España, fue presentado en un formato que simulaba la hoja de opinión de un periódico. Expresaba de forma consistente la idea de la defensa de la integración de los gitanos en España, integración que vendría dificultada por el contenido del estereotipo sobre los gitanos. El texto, atribuido a un grupo autodenominado Pro-Marginados, defendía que si se admitía como valor fundamental para la convivencia la igualdad de todas personas, no se puede discriminar a los gitanos. Estas ideas se repiten a lo largo de todo el texto, con expresiones con estas características:

"Nuestro Grupo, que está a favor de los marginados, ha defendido con ahínco, en multitud de ocasiones, que al aceptar como valor fundamental para la convivencia la igualdad de todas las personas, independientemente de su raza, sexo, religión o condición, conlleva adoptar una postura plenamente consecuente y solidaria. Por ello, nuestro Grupo Pro-Marginados quiere exponer, una vez más, la necesidad del trato igualitario y no discriminatorio de cualquier persona, sea de la raza o del país que sea. Así, no se puede olvidar que en España las personas de raza gitana sufren un trato inhumano y discriminatorio, siendo relegadas tanto al olvido y a la desconsideración, como a la marginación y a la pobreza".

El Cuestionario de Opinión

El Cuestionario de Opinión consta de 20 items tipo Likert (1=Totalmente en desacuerdo; 7= Totalmente de acuerdo). Los items (véase anexo) se organizan de la siguiente manera:

A) 11 items constituyen la dimensión directa de las ideas defendidas por la fuente. Se reflejan en los items 1, 4, 5, 6, 10, 11, 12, 16, 17, 19 y 20. Hacen referencia principalmente al estereotipo de los gitanos. De tales items, a su vez, se pueden distinguir:

– Aquellos que se refieren a la dimensión nuclear del estereotipo. Son los items 1, 6, 10, 12, 16 y 19 (si son vagos.., sucios.., delincuentes, etc).

– Aquellos que hacen referencia a la dimensión periférica del estereotipo. Son los items 5, 17 y 20. Tratan sobre el nomadismo de los gitanos.

– Aquellos que se refieren a la aceptación del principio de igualdad como valor fundamental (items 4 y 11).

B) Hay una serie de items que se han obtenido a partir de la Escala de Racismo Simbólico (McConahay, 1986), adaptándose al contexto del racismo contra los gitanos, que constituyen la dimensión pro-prestación. Son los items 2, 8, 9, 13 y 15. Tales items hacen referencia a las prestaciones que deberían concederles el Estado a los gitanos para potenciar su integración. Tales items, al referirse a una serie de ideas que la fuente no ha expresado explícitamente, forman parte de la dimensión indirecta de la influencia. Se infiere que la fuente está a favor de tales prestaciones.

C) Por último, aquellos items que se refieren a la dimensión pro-disparidad cultural. Son los items 3, 7, 14 y 18. Tratan sobre la aceptación de la disparidad cultural en España y Europa. Como la fuente de influencia defendía el respeto de la cultura gitana, se puede inferir que la fuente está a favor del respeto y de la diversidad de las culturas de los diferentes pueblos. Así, también sería un dimensión indirecta de la influencia.

Cuestionario de Representación de la Fuente

Ante la importancia teórica de los modos de captación de la fuente de influencia por su significación psicosocial que se produce en los procesos de influencia (Pérez y Mugny, 1985), se utilizó un Cuestionario de Representación de la Fuente con 26 adjetivos bipolares, utilizada de forma habitual en la investigación sobre influencia social (Pérez y Mugny, 1988).

Resultados

Los análisis estadísticos se han llevado a cabo con el paquete estadístico SPSSPC+, utilizando las técnicas del MANCOVA, análisis factorial y la prueba "t" de Students.

Resultados obtenidos sobre los índices de influencia

Cambio nuclear y cambio periférico del estereotipo

Según se formuló en la primera hipótesis, las fuentes minoritarias afectarían más a la dimensión periférica que a la nuclear, mientras las fuentes mayoritarias afectarían por igual a ambas dimensiones. Para verificar esta hipótesis, se ha aplicado la prueba "t" de Students para muestras relacionadas. En un principio, se ha considerado los resultados obtenidos a partir de todas las fuentes mayoritarias (N=123) y de todas las fuentes minoritarias (N=113). Cuando la fuente de influencia es una mayoría modifica por igual a la dimensión nuclear (m= 4.58) y a la dimensión periférica (m= 4.53; t=.43; p,<.668). Sin embargo, la fuente minoritaria modifica más a los elementos de la dimensión periférica (m= 4.63) que a los elementos de la dimensión nuclear (m= 4.26; t= -3.87; p<.000). Profundizando en el análisis, se ha publicado la prueba "t" a los índices obtenidos en cada una de las condiciones experimentales (véase Tabla I). En los resultados obtenidos en las condiciones mayoritarias (condiciones 1, 2, 3 y 4), no se aprecian diferencias significativas. Sin embargo, atendiendo a las condiciones minoritarias (5, 6, 7 y 8), puede apreciarse como han sido las minorías de las condiciones 6 y 7 donde se han producido diferencias significativas. En ambas condiciones, la intensidad del conflicto ha sido intermedia. Así, pues, se verifica la primera hipótesis.

Influencia Directa e Indirecta

Para verificar la segunda y la tercera hipótesis, se ha aplicado un MANCOVA realizado a partir del diseño factorial 2x2x2, considerando como variables dependientes a los índices de influencia directa, pro-prestación y pro-disparidad (véase Tabla II), así como los índices obtenidos a partir del Cuestionario de Representación de la Fuente (véase Tabla III). Se ha utilizado como covariable las puntuaciones obtenidas en el Cuestionario del Porcentaje de Gitanos. Hay que tener en cuenta que la influencia de la fuente sobre los blancos de influencia no sólo está en función de las variables independientes utilizadas sino, también, del grado de prejuicio de los sujetos. Por ello se ha utilizado esta medida como covariable. El test multivariado de significación (lambda de Wilks) ha resultado significativo para todas las variables independientes.

Influencia Directa. La covariable tiene efecto sobre las puntuaciones de la influencia directa (t=8.369; p<.000). A su vez, considerando los efectos principales, las fuentes mayoritarias (m= 5.16) influyen de forma más directa que las minoritarias (m= 4.23; F=82.01; p<.000).

Considerando la interacción de primer orden (Tipo x Categorización; F= 10.13; p<.002), cuando la fuente mayoritaria es exogrupo (m= 5.22) es la fuente que consigue mayor impacto, siendo la minoría exogrupo la que menos influye (m= 3.82).

A partir de los resultados obtenidos en la interacción de segundo orden (F= 8.00; p<.005), la condición 2 (m= 5.33) y la condición 4 (m= 5.25) son las que obtienen el mayor impacto directo. La condición mayoritaria que menos influye es la de la condición 1 (m= 4.83). Para realizar comparaciones múltiples a posteriori, se aplicó el método de Scheffé (a un nivel de significación del .05), comparando entre sí las ocho condiciones experimentales. Los resultados obtenidos indican que las condiciones mayoritarias 2, 3 y 4 obtienen una influencia directa significativamente diferente a las conseguidas en las condiciones 6, 7 y 8. En relación a las fuentes minoritarias, es la condición 5 (m= 4.74), la menos conflictiva, la que obtiene una mayor influencia directa.

A modo de resumen, se puede decir que se verifica la segunda hipótesis, ya que las mayorías producen una mayor influencia directa que las minorías. Pero no se verifica que la mayoría obtendrían una mayor influencia directa a medida que sea menor el conflicto (condición 1). También se les exige a las mayorías un cierto conflicto para conseguir mayores cotas de influencia directa.

Influencia Pro-prestación. Los resultados del MANCOVA indican que la covariable no ha tenido efecto sobre esta puntuación (t=1.685; p<.093). En cuanto a los efectos principales, se obtiene que las minorías (m= 4.48) consiguen una mayor influencia que las mayorías (m= 3.26; F=109.3; p<.000). Analizando las interacciones de segundo orden (F= 34.10; p<.000), cuando la fuente es mayoritaria es la condición 3 (m= 2.53) la que obtiene menor influencia. Cuando la fuente es minoritaria, la condición 5 (m= 3.80) es la que obtiene menor influencia. En lo que respecta a la influencia minoritaria, son las minorías de las condiciones 6 (m= 5.09) y 7 (m= 4.83) las que obtienen los mayores índices de influencia pro-prestación. Aplicando el método Scheffé (a un nivel de significación del .05) para realizar las comparaciones múltiples a posteriori, son las minorías de las condiciones 6 y 7 las que se diferencian del resto de las condiciones, salvo de la condición 8. Son las minorías que producen un conflicto de intensidad intermedia.

Así, pues, se verifica lo postulado en la tercera hipótesis: las minorías obtienen una mayor influencia indirecta que las mayorías. Y son las minorías que inducen un conflicto de intensidad intermedia las que producen una mayor influencia indirecta.

Influencia Pro-Disparidad. Los resultados del MANCOVA indican que la covariable no ha tenido efecto sobre esta puntuación (t=.434; p<.665). Además, en cuanto a los efectos principales, las fuentes minoritarias (m= 4.65) influyen más que las fuentes mayoritarias (m= 3.42; F=92.51; p<.000) y las fuentes exogrupo (m=4.16) más que las endogrupo (m=3.85; F=8.55; p<.004).

Analizando las interacciones de segundo orden (F=19.64; p<.000), las minorías más influyentes son las que producen un conflicto de intensidad intermedia: las minorías de la condición 6 (m= 5.08) y de la condición 7 (m= 5.31). Las comparaciones múltiples a posteriori con el método Scheffé (nivel de significación 0.05), de las ocho condiciones indican que son las minorías de las condiciones 6 y 7 las que se diferencias del resto de las condiciones.

Por tanto, hay que decir que se verifica la tercera hipótesis, ya que las minorías producen una mayor influencia indirecta (pro-prestación y pro-disparidad) que las mayorías, siendo mayor la influencia indirecta en las condiciones en las que la minoría produce un conflicto de intensidad intermedio.

Análisis de la Representación de la Fuente

Sobre las puntuaciones del Cuestionario de Representación de la Fuente se realizó un análisis factorial de componentes principales, con rotación varimax. Se retuvieron los dos primeros factores (que explicaban entre ambos el 44% de la varianza), coincidentes con los factores que tradicionalmente se obtienen en la evaluación de la representación de la fuente. Estos han sido los que se especifican a continuación:

1) El primer factor se ha denominado consistencia. Está compuesto por adjetivos tales como seguro de sí mismo, portavoz, coherente, competente, digno de fe, democrático, realista, crítico, responsable y consistente.

2) El segundo factor, denominado flexibilidad, estaba compuesto por adjetivos tales como transigente, democrático, tolerante, abierto y flexible.

Tras realizar el MANCOVA sobre las puntuaciones directas que componían tales factores, se obtuvo los siguientes resultados (véase Tabla III). El efecto de la covariable fue significativo tanto para el primer factor (t= 2.677; p<.008) como para el segundo factor (t= 1.961); p<.051).

En cuanto a la percepción de consistencia, analizando la interacción de segundo orden (F= 29.33; p<.000), la fuente mayoritaria menos consistente ha sido la de la condición 1 (m= 2.96). Por su parte, las minorías más consistentes han sido las que han producido una mayor influencia indirecta: la minoría de la condición 6 (m= 3.73) y la de la condición 7 (m= 4.69).

En cuanto a la percepción de flexibilidad, sólo se aprecia cierta tendencia en la interacción de segundo orden (F= 3.273; p<.072). Apenas se aprecian diferencias en la percepción de flexibilidad en las condiciones en las que la fuente era una mayoría. Por el contrario, cuando la fuente era una minoría, la que fue percibida como menos consistente fue la de la condición 5 (m= 3.11).

Discusión

Básicamente, el objetivo principal de la presente investigación ha sido comprobar si la influencia ejercida por una mayoría y por una minoría producen un impacto diferencial en las dos dimensiones que se han distinguido en el estereotipo de los gitanos: la dimensión nuclear y la dimensión periférica. Los resultados verifican la primera hipótesis: las minorías modifican de forma más pronunciada la dimensión periférica que la nuclear, mientras las mayorías modifican por igual ambas dimensiones. Al modificar las minorías más a la dimensión periférica, hay que concluir que siendo ambas dimensiones directas, la dimensión nuclear apela más al conflicto de identificación psicosocial, mientras que la dimensión periférica lo hace un tanto menos. Por ello, la influencia minoritaria no es sólo indirecta, sino que también afecta de forma más pronunciada a los elementos más periféricos de la dimensión directa. El fuerte conflicto de identificación que inducen las minorías es responsable de tales resultados. Aún siendo elevado el conflicto, si no lo es en exceso, puede modularlo la minoría para que la influencia resulte de una actividad sociocognitiva propiciada por el proceso de validación social. Así, se puede concluir que aquellas minorías que producen de forma sistemática influencia indirecta, también modifican aquellas dimensiones de la dimensión directa que tienen una menor posibilidad de que al ser cambiadas los sujetos blanco de influencia sean tildados de minoritarios.

Tal resultado posibilita la apertura de una nueva vía que puede ser utilizada por las minorías para conseguir una influencia no sólo indirecta, sino también directa. Si las minorías exponen su comportamiento y sus argumentos de forma consistente y los dirigen para revocar no sólo los elementos más nucleares, sino también los elementos periféricos de las opiniones mayoritarias, éstos serían más modificables y menos resistentes. Sucesivos impactos sobre tales elementos menos nucleares harían, poco a poco más vulnerables a los sujetos de la mayoría, comenzando a cambiar elementos periféricos de su punto de vista, para seguir aproximándose a los elementos más nucleares del mismo. Ello requeriría un conocimiento bastante exhaustivo por parte de la fuente del contenido y estructura ideológica de los que desea influir.

Como viene siendo habitual, la influencia minoritaria suele ser indirecta, reflejándose tanto en el índice pro-prestación como en el índice pro-disparidad. Siendo tales índices indirectos, ya que pueden deducirse de la postura expresada por la fuente, hay entre ellos una diferencia importante. El índice pro-prestación, siendo indirecto, está estrechamente ligado al contenido de la fuente, mucho más que el índice pro-disparidad. Que los sujetos modifiquen su opinión en cuanto a la postura del derecho de los gitanos a que reciban ciertas prestaciones para paliar su situación discriminatoria es mucho más relevante para la fuente xenófila que aceptar la disparidad cultural en Europa. La dimensión pro-prestación es una dimensión indirecta que está mucho más próxima al objetivo de la fuente y, por ende, de la dimensión directa. Podría esperarse que a medida que más indirecta fuese la dimensión menos apelaría al conflicto de identificación y más pronunciada sería la influencia, pero, a la vez, más alejada está del contenido expresado por la fuente.

Al haber resaltado cuatro subíndices de influencia, que van de un extremo directo (nuclear y periférico) a otro indirecto (pro-prestación y pro-disparidad) y comprobar los efectos diferenciales sobre los mismos, se abre un campo de investigación donde se puede conjugar diversos niveles directos e indirectos y el efecto que tiene el conflicto sociocognitivo producido por las fuentes de influencia, en base a su intensidad y naturaleza. De tal forma se podría estudiar cómo las minorías van modificando los diversos elementos estructurales de las actitudes e ideologías que pretenden cambiar, siendo vital para ellas que sus opiniones expresadas con consistencia sincrónica y diacrónica sean validadas por la propia realidad social. La influencia minoritaria será más posible en la medida en que consiga ser reconsiderada como una alternativa razonable, siendo sus opiniones (y previsiones) confirmadas por la realidad.


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ANEXO

CUESTIONARIO DE OPINIÓN

1. Las personas de raza gitana no son buenos trabajadores.

2. El gobierno y el Estado deberían ayudar a los gitanos con medios económicos para que puedan vivir dignamente

3. Dado que queremos una integración europea, entonces pienso que habría que hacer todo lo posible para eliminar las pequeñas diferencias tanto regionales y nacionales como étnicas y culturales en Europa y España.

4. No debería de haber discriminación en el trabajo o en la escuela por la raza, el sexo o la religión.

5. El nomadismo de los gitanos constituye una característica cultural que hay que aceptar.

6. Los gitanos cuidan poco su higiene.

7. Si es cierto que el idioma más hablado en el mundo es el inglés, entonces pienso que habría que hacer todo lo posible hasta que llegue a ser la lengua materna para todas las personas.

8. Como los gitanos tienen pocos medios económicos, veo muy conveniente reservarles las viviendas de precio más económico.

9. Si el Gobierno dispone de una pensión social para los pobres, los gitanos pobres deberían de estar incluidos.

10. No me agradaría que en mi clase hubiera gitanos.

11. Todos los seres humanos han de tener los mismos derechos.

12. Me gustaría que en mi barrio viviesen gitanos.

13. En las escuelas, los niños gitanos deberían de recibir clases compensatorias y ayudas especiales para mejorar su escolarización y nivel educativo.

14. Prefiero ser ciudadano europeo más que español.

15. Deberían de premiarse a las empresas que contratan a gitanos.

16. Cuando voy por la calle y veo a gitanos por la noche, me produce intranquilidad porque pienso que me pueden atracar.

17. Veo que es un inconveniente para la seguridad ciudadana que los gitanos vaguen por donde quieran sin rumbo fijo.

18. Hubiese preferido tener el inglés como idioma materno.

19. Las personas de raza gitana son en general bastante vagas.

20. No me gusta ver en las ciudades las caravanas de gitanos.

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    Tabla I.Resultados obtenidos en la prueba «t» a partir de la puntuación nuclear y periférica de las condiciones experimentales.
                            
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    Tabla II.MANCOVA del diseño factorial 2X2X2 aplicado a los índices de influencia Directa Pro-Disparidad y Pro-Prestación. A mayor puntuación, mayor nivel de influencia. Entre paréntesis, el número de sujetos por condición.
                            
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    Tabla III.MANCOVA del diseño factorial 2X2X2 aplicado al FACTOR PRIMERO «CONSISTENCIA» y al FACTOR SEGUNDO «FLEXIBILIDAD» obtenido a partir del Cuestionario de Representación de la Fuente. Entre paréntesis, el número de sujetos por condición.